“Hay
que fecundar tierras desconocidas con intrepidez con ardimiento apalabrándose
en esas interrogaciones interiores”.

Entrevista a la poeta de San Pedro de la Paz Rocío L'Amar
Por Cris Ogalde
1.-
¿Cuáles serán sus próximos pasos en el terreno
literario? 
En el terreno de gestión cultural, estoy proyectando la 2da.
Antología de la Sociedad de Escritores de San Pedro de la Paz,
solicitada por la Ilustre Municipalidad de San Pedro de la Paz, para
editarla en el mes de septiembre del presente año. En el terreno
personal, estoy perfilando la diagramación de mi obra “El
Libro de Epifanía”, para llegar a editarla.
2.-
¿Qué significan para usted los libros? 
Utilidad, extra al tacto, provechosa, dinámica, por ejemplo al
viajar, al momento de leerlos en formato papel. Fuente de conocimientos,
igualmente incitador, guía y educador de habilidades y potencialidades.
Sin embargo, hoy en día esa misma función también
se puede mirar con buenos ojos en Internet a través de las computadoras
portátiles.
3.-
¿Cuál es la gracia y cuál la desgracia del escritor
(a)? 
¿Escritor... será toda aquella persona que escribe para
una causa-efecto?
¿Será aquella persona que se vincula con la encrucijada-acecho
del papel?
Pregunta
sospechosa…., que ya me conozco a algunos de sus lectores.
Respuesta arriesgada…., que me está haciendo el favorcillo.
La
gracia del escritor es que está lleno de locuras inteligentes.
La desgracia del escritor son ciertas percepciones, 1. en torno a su
creación, 2. el centralismo de su país, con las cuales
polemiza.
4.-
¿Escribe todos los días, como lo confesaron alguna vez
algunos escritores como Vargas Llosa o Graham Greene? 
Así es. Escribo todos los días del año. Proponiéndome
un modo de escritura diferente o no coincidente con los modelos, es
decir, trato de ajenarme de la vieja y la nueva poética.
5.-
¿Escribe en un solo lugar? 
… lugar, sitio, espacio, ahí, allí, acá,
aquí ocupado o que puede ser ocupado por un cuerpo o un personaje
cualquiera para el habla…para organizar sus experiencias…
y alguien pueda afirmar que ese espacio es útil… quizás
lírico…, en mi señorona opinión… SI…
escribo en la enfermería que es mi casa.
6.- En una entrevista el escritor Ernesto Sábato dijo:
“La razón no sirve para la existencia. Sólo sirve
para demostrar teoremas o fabricar aparatos. El alma del ser humano
en lo más profundo, no está para esas cosas.” ¿Qué
piensa Rocío L’Amar al respecto?
Armonizo con ese criterio. La razón en creación literaria,
no sirve no acomoda ni ayuda. Pienso que termina por recluir al escritor
a ese mundo de seres inanimados. Hay que fecundar tierras desconocidas
con intrepidez con ardimiento apalabrándose en esas interrogaciones
interiores.
7.-
Una pregunta inevitable: ¿sus libros de cabecera? 
Aunque aún soy libre e inconfesa y aunque esta entrevista, imagino,
no es, en rigor, un interrogatorio, sino una pregunta espontánea,
e inevitable, como usted dice, se me viene a la memoria Mario Benedetti,
Ernesto Cardenal, Walt Whitman, Sergio Hernández, Ortega y Gasset,
César Vallejo, Jorge Teiller, Alfonso Alcalde. Clásicos
Españoles. Medievales. Renacentistas. Dadaístas. Naturalistas.
Textos de psicología, filosofía, metafísica, entre
otros. Sin embargo, de todos ellos, a morir con Mario Benedetti.
8.-Como
maestra de literatura ¿cuál sería su mensaje para
los nuevos escritores? 
Leer…leer…leer…escribir…escribir…escribir…corregir…corregir…corregir,
es decir, disciplina, transpirar las letras, buscar el oxígeno
que sea favorable para sí, admitir opiniones, no apurarse en
publicar, ser conscientes de esa fuerza que coexiste en él-ella,
dejarse hipnotizar por el arte de la palabra escrita, no tener pretensiones
de div@, ser humildes de espíritu porque todo llega por añadidura.
Por
último:
9.-Su
visión de la literatura regional. 
Se me viene a la memoria algo así como “la literatura regional
y el centralismo cultural”, a propósito de los descargos
que hice recientemente a un proyecto escritural que no fue aprobado
por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2008, en el área
de creación, aún cuando él o los jurados me dejaron
en las nubes con la espléndida evaluación cualitativa
que hicieron de mi poesía, que dice: “en la apuesta literaria,
es percutiva, su rapidez desplaza un texto como en una carretera de
alta velocidad.” ¿Qué paradoja, habré excedido
la velocidad permitida en carretera chilena? ¿Acaso eso se llama
marginación del escritor provinciano?, pregunto, con mucho respeto
al poder cultural de Santiago de Chile. Entonces, quién soy yo
para diagnosticar o justipreciar la literatura de mi región.
Porque siempre me parecerá notable. Porque siempre ha sido notable.
Porque siempre ha estado en un nivel superior, hermanándose con
la literatura del Sur de Chile. Rebobinemos la memoria. Sin embargo,
a modo personal, creo que la literatura escrita por mujeres en los últimos
diez años merece ser leída. Ingrid Odgers. Rosy Sáez.
Bárbara Calderón, entre otr@s.

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